domingo, 21 de enero de 2018

Falacias -

Uno entiende su situación personal cuando se aproxima su fin. Muchos afirman que en este momento, se espera una calida presentación de euforia.  En mi caso particular esperaba la luz, esa luz que a tantas personas definió su partida. Cuando uno lo ve por televisión, en noticieros,  este momento pareciera convocarse de manera rápida y concisa. No obstante cuando uno lo vive en carne propia, la extensa espera se vuelve eterna. Sin embargo, estaba decidido a cruzar el pequeño camino, y ese era mi mayor temor, ¿Habría vida al otro extremo? ¿Qué me esperaba alli?
Conforme surgían las preguntas, el tiempo parecía realentizarse exponencialmente. Todo parecía detenerse. Esta sensación, por su parte, producía un fuerte aumento en mi adrenalina. Miré hacia arriba y  la luz me iluminó, supe que era el momento. Era agobiante. Solo sentí el sonido del reloj en mi muñeca. Me quedaba muy poco tiempo y el artefacto me lo indicaba. Lo ultimo que recuerdo antes de que suceda, fue esa extraña sensación de ansiedad y terror a cruzar la delgada linea que dividía mi posición, de la ubicación en la que se encontraba la luz. Sabia que no había vuelta atrás. El tiempo se acabó, y sin más tuve que avanzar. Mi rostro se iluminó intensamente de verde y presioné con mi pie derecho el acelerador, concretando así un nuevo crúze de semáforo a mi listado.
Sastifacción y alivio. Simplemente sastifacción y alivio. Perfecta y únicamente ambas sensaciones. Sin mas que hacer, llegue a mi casa, apague el auto y me puse a escribir mi pequeña anecdota... 

Falacias -

Uno entiende su situación personal cuando se aproxima su fin. Muchos afirman que en este momento, se espera una calida presentación de eufo...